Caída del cabello Post Covid-19

Algunas personas alrededor del mundo han empezado a reportar la pérdida de cabello meses después de haber sido diagnosticados con coronavirus. Frente a esta situación, expertos en la materia han iniciado estudios para determinar con mayor precisión los detalles de la causa. La mayoría solo ofrece resultados provisionales, dado que aún es pronto para conocer todas las implicaciones a largo plazo.

Un sondeo realizado en los Estados Unidos y reportado por el medio digital “14 y medio” reveló  que entre 1.700 pacientes de COVID-19 que sufrieron secuelas de larga duración, más de un tercio experimentó una caída intensa del cabello entre 2 y 3 meses después de haber sufrido la enfermedad.

Soner Tatlıdede, Cirujano Plástico de Harvard, dedicado al trasplante capilar, confirma que se han detectado muchos casos de pacientes con alarmante pérdida de cabello luego de haber superado el coronavirus. Él relaciona esta posible secuela del coronavirus con una condición muy conocida para quienes estudian los problemas del cabello: se trata del efluvio telógeno, un tipo de alopecia no relacionada con la genética sino con el estrés, y que se desata cuando una persona sufre un gran trauma físico o emocional, o también una enfermedad grave.

Cuando el organismo sufre algún problema grave, que le supone una gran carga de estrés, adopta un modo de «autodefensa» en el que trata de hacer frente al trauma intentando ahorrar energía y concentrando su actividad y sus recursos en las funciones principales: y una de ellas -claro está- no es la generación de cabello. Por tanto, no sólo se detiene su crecimiento, sino que se acelera su caída para «librarse» de él.

Por ello, los expertos recomiendan que las personas que sufren de esta anomalía acudan a un centro médico capilar para que un especialista analice el caso y pueda recomendar el tratamiento más adecuado.

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